Inclusión… ¿Un impedimento para trabajar en México?

En pleno siglo XXI, la cultura mexicana enfrenta desafíos significativos en términos de inclusión. Si bien se han logrado avances en la lucha por la igualdad de género y oportunidades, persiste una cuestión crucial: ¿qué sucede con las personas que tienen algún tipo de discapacidad? ¿Somos realmente una sociedad incluyente? ¿Contamos con la infraestructura necesaria para facilitar el acceso y la participación de todos?

La falta de infraestructura adecuada para personas con discapacidad es alarmante. En muchas ciudades mexicanas, los edificios públicos y corporativos no están preparados para recibir a personas en silla de ruedas. Elementos básicos como el transporte público, lugares de entretenimiento, restaurantes y vialidades no son accesibles. Además, muchas personas con discapacidad no tienen acceso a la educación, lo que complica aún más su inclusión en la sociedad y el mundo laboral. La inclusión educativa y la integración al mercado laboral parecen casi milagrosas.

En 2016, el Senado de la República aprobó una reforma a la Ley General de Desarrollo Social que sustituyó el término “capacidades diferentes” por “discapacidad”. Este cambio terminológico es crucial para evitar la exclusión y reconocer correctamente a las personas con discapacidad. La Real Academia Española define la discapacidad como la “situación de la persona que, por sus condiciones físicas, sensoriales, intelectuales o mentales duraderas, encuentra dificultades para su participación e inclusión social”.

Clasificación de las Discapacidades

En 1980, surgió la Clasificación Internacional de Deficiencias, Discapacidades y Minusvalías (CIDDM) con el objetivo de facilitar la recopilación de información estadística sobre personas con discapacidad. Esta clasificación permite la elaboración y evaluación de políticas y programas dirigidos a este grupo poblacional. Aunque se han hecho avances, aún existen limitaciones en la información disponible y falta de homogeneidad en los criterios de clasificación.

Las discapacidades se clasifican en cuatro grandes grupos:

1.       Discapacidades sensoriales y de la comunicación:

·       Discapacidad para ver

·       Discapacidad para oír

·       Discapacidad para hablar

·       Discapacidad de la comunicación y comprensión del lenguaje

·       Insuficientemente especificadas

 

2.       Discapacidades motrices:

·       Discapacidad de las extremidades inferiores, tronco, cuello y cabeza

·       Discapacidad de las extremidades superiores

·       Insuficientemente especificadas

 

3.       Discapacidades mentales:

·       Discapacidades intelectuales

·       Discapacidades conductuales y otras mentales

·       Insuficientemente especificadas

4.       Discapacidades múltiples y otras:

·       Discapacidades múltiples

·       Otro tipo de discapacidades

·       Insuficientemente especificadas

·       Organizaciones y Apoyos

A pesar de los desafíos, existen organizaciones y fundaciones que han promovido la inclusión a través de programas y apoyos. Estas iniciativas demuestran que todos pueden desarrollar actividades sin limitaciones. Algunas empresas no solo contratan a personas con discapacidad, sino que también les proporcionan herramientas para realizar sus tareas de manera regular.

El Gobierno de México, mediante los Centros de Atención Múltiple (C.A.M.), brinda apoyo educativo desde los 45 días de nacido hasta los 22 años. Según la Organización Mundial de la Salud, el 16% de la población mundial vive con algún tipo de discapacidad, y este número va en aumento debido al envejecimiento de la población y al incremento de enfermedades crónicas. En México, el INEGI reporta cerca de 20 millones de personas con discapacidad en 2023.

La proporción de jóvenes con discapacidad que asisten a la escuela es significativamente menor comparada con quienes no tienen discapacidad. Solo el 46.8% de las personas con discapacidad asisten a la escuela, en comparación con el 59.1% de aquellos sin discapacidad. De este grupo, solo un millón señala tener capacidad para trabajar, apenas 12,000 tienen un título universitario y 3,600 están laboralmente activas. Menos del 0.01% de las personas con discapacidad que pueden trabajar están en puestos de gerencia o supervisión.

La Secretaría del Trabajo y Previsión Social creó un programa nacional de trabajo y empleo para personas con discapacidad 2021-2024, que busca promover el trabajo digno a través del Sistema de Acreditación de Buenas Prácticas Laborales y Trabajo Digno, incluyendo el Distintivo en Responsabilidad Laboral (DRL). Este mecanismo, gratuito y voluntario, reconoce a centros de trabajo que exceden lo establecido en el marco jurídico sobre trabajo digno o decente, fomentando entornos incluyentes, igualitarios y libres de violencia laboral.

Desde 2021, se ha contratado a 7,223 personas en centros de trabajo asesorados, de las cuales 516 tienen discapacidad. Este avance es significativo, pero todavía insuficiente para considerar a México como una sociedad verdaderamente incluyente.

Uno de los principales obstáculos para la inclusión de personas con discapacidad es la falta de educación y sensibilización en la sociedad. Muchas veces, la discriminación y los prejuicios surgen de la ignorancia. Es fundamental implementar programas educativos que promuevan la comprensión y el respeto hacia las personas con discapacidad desde una edad temprana.

La accesibilidad universal es un derecho humano que debe ser garantizado. Esto implica la eliminación de barreras físicas, sensoriales y de comunicación en todos los espacios públicos y privados. La implementación de tecnologías asistidas (también conocidas como tecnologías de asistencia que son software o hardware diseñados específicamente para ayudar a las personas con discapacidad a superar los desafíos que enfrentan en sus actividades diarias, ya sean físicas o digitales) y el diseño de entornos accesibles son cruciales para lograr una verdadera inclusión.

 

Las políticas públicas deben centrarse en garantizar los derechos de las personas con discapacidad. Es necesario fortalecer la legislación existente y asegurar su cumplimiento efectivo. La creación de incentivos para las empresas que contraten a personas con discapacidad y la promoción de prácticas laborales inclusivas son pasos importantes en esta dirección.

Para que México sea realmente incluyente, es trascendental implementar y fortalecer políticas que no solo garanticen la accesibilidad física en espacios públicos y privados, sino también la creación de un entorno laboral que valore y aproveche las capacidades de todas las personas. La inclusión laboral no es solo una cuestión de justicia social, sino también una oportunidad para enriquecer el entorno profesional con diversidad y talento.

La participación activa de la sociedad civil es fundamental para promover la inclusión. Las organizaciones de personas con discapacidad deben ser consultadas y participar en la toma de decisiones que afectan sus vidas. Además, la colaboración entre el gobierno, el sector privado y las organizaciones no gubernamentales es esencial para desarrollar e implementar políticas inclusivas.

Las empresas juegan un papel crucial en la promoción de la inclusión. Además de cumplir con la legislación, pueden adoptar prácticas voluntarias que fomenten la diversidad y la inclusión en el lugar de trabajo. Esto incluye la adaptación de puestos de trabajo, la capacitación del personal en temas de inclusión y la creación de entornos laborales accesibles.

La inclusión de personas con discapacidad en México es un desafío que requiere la colaboración de toda la sociedad. A pesar de los avances logrados, queda mucho por hacer para garantizar la igualdad de oportunidades y el pleno ejercicio de los derechos de las personas con discapacidad. Implementar políticas inclusivas, mejorar la infraestructura, promover la educación y sensibilización, y fomentar la participación activa de la sociedad civil son pasos esenciales para avanzar hacia una sociedad verdaderamente incluyente.

La inclusión laboral no solo es una cuestión de justicia social, sino también una oportunidad para enriquecer el entorno profesional con diversidad y talento. Al valorar y aprovechar las capacidades de todas las personas, independientemente de su condición, se construye una sociedad más justa, equitativa y próspera para todos.

 

“Conóceme por mis habilidades, no por mis discapacidades”-Robert M. Hensel-

 

Tienes algún conocido con alguna discapacidad, estos enlaces serán de utilidad.

Enlace del Gobierno para ayudar a las personas con discapacidad que busca trabajo

https://www.gob.mx/capacidadesyempleo/articulos/si-eres-una-persona-con-discapacidad

Enlace del Gobierno para registro y alta del apoyo económico para personas con discapacidad

https://www.gob.mx/pensionpersonascondiscapacidad

https://adip.cdmx.gob.mx/pension-para-el-bienestar-de-las-personas-con-discapacidad

 

Patricia Alejandra Meléndez Quiroz

pmelendez@uhthoff.com.mx

 

 

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